¿Qué tanto ha avanzado la Ciberseguridad en México?

La crisis sanitaria ha causado que nuestra economíaempleos, actividades e incluso educación dependan hoy más que nunca de la conectividad y de los servicios digitales. El haber trasladado de forma intempestiva la mayor parte de estas tareas al ámbito digital ha traído consigo nuevos retos, riesgos y amenazas a los derechos humanos, la protección de datos personales, el patrimonio de las personas e instituciones, la seguridad pública e incluso la seguridad nacional.

Con la pandemia de COVID-19, los fraudes y robos de información mediante ciberataques se han incrementado de forma exponencial hasta en un 9 mil por ciento en México. Los ciberdelitos amenazan como nunca el carácter libre, diverso y seguro de Internet. Por lo ello, resulta indispensable articular acciones, políticas, estrategias y mecanismos de cooperación generadas desde instituciones de gobierno, industria, sociedad civil, comunidades académicas y organismos internacionales para fortalecer un espacio cuya principal característica es la ausencia de fronteras.

Un ejemplo de lo anterior es el Reporte Ciberseguridad 2020: riesgos, avances y el camino a seguir en América Latina y el Caribe publicado por la Organización de Estados Americanos (OEA) en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Centro de Capacidad de Seguridad Cibernética Global de la Universidad de Oxford, el cual analiza la capacidad de seguridad cibernética de los Estados Miembros de la OEA, y en el que se alienta a los países a implementar los estándares más actualizados en ciberseguridad, para proteger al máximo los derechos fundamentales de las personas.

El reporte resulta de consulta obligada para quienes hemos trabajado en la articulación de políticas públicas sobre ciberseguridad , así como para aquellos interesados en conocer más sobre los avances conseguidos desde la presentación del último informe elaborado en el año 2016. Este tipo de reportes nos permite acercarnos no sólo al estado de la ciberseguridad en un determinado país, sino también a dar un vistazo a los próximos pasos que se deben seguir para fortalecer las capacidades nacionales en esta materia. Asimismo, nos recuerda la importancia de la seguridad cibernética en el crecimiento económico y la sostenibilidad, al tiempo que enfatiza el respeto por los derechos humanos.

Después de consultar este documento, tres aspectos han llamado mi atención:

  1. Se ha suscitado un mayor interés por la seguridad cibernética en la región. El reporte señala que la búsqueda de la palabra “ciberseguridad” en uno de los motores de búsqueda más conocidos, aumentó de 20 a 100.3 evidenciando que las personas muestran mayor interés por saber más sobre ciberseguridad y tienden a buscar cursos y oportunidades de capacitación en el campo. Con lo cual se concluye que “más personas en América Latina y el Caribe son conscientes de la importancia de la ciberseguridad e investigan formas de mejorar sus conocimientos”.
  2. De México, se reconoce como un avance significativo la presentación de su Estrategia Nacional de Seguridad Cibernética (ENCS) en 2017. Sin duda un paso necesario para reconocer la importancia de este apartado en el desarrollo de nuestro país, desde la cual “se sentaron las bases para identificar y establecer las acciones de seguridad cibernética aplicables a las áreas social, económica y política para permitir a la población y a las organizaciones públicas y privadas el uso de las TIC de manera responsable para el desarrollo sostenible.”
  3. Advierte que México no cuenta con una ley dedicada al delito cibernético. Que si bien se ha adherido al Convenio de Budapest no lo ha ratificado, que cuenta con legislación de protección de datos personales y considera delitos en el Código Penal Federal pero que “estas disposiciones son limitadas y dejan varias lagunas, lo que dificulta la lucha contra el cibercrimen.”

Este reporte puede ayudarnos a evaluar las acciones que ha emprendido nuestro país y recordarnos que aún tenemos aspectos pendientes en materia de ciberseguridad; entre ellos el dar continuidad a la ENCS, ratificar el Convenio de Budapest y fortalecer el marco legislativo para el combate del ciberdelito. En estos tres aspectos he presentado iniciativas y puntos de acuerdo. Estoy convencida que desde el Senado podemos generar soluciones creativas y abiertas, proteger el carácter libre y plural de internet, fortalecer la confianza en el comercio electrónico e incrementar la resiliencia de nuestra infraestructura cibernética para el México del futuro.

 Publicado por Político. Mx, Alejandra Lagunes, 12 de agosto de 2020.

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