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Liderando la ciberseguridad desde la sala de juntas

Hoy más que nunca, es una prioridad que debe ser tratada en la sala de juntas de los Consejos Directivos

Los riesgos en el cibermundo son cada vez mayores, sobre todo en la era Covid-19. Por un lado, empresas y negocios están experimentando una transformación radical; por el otro, la superficie de ataque se está expandiendo rápidamente debido al trabajo remoto. Esto ha generado que exista una mayor presión sobre los equipos ejecutivos para que den un paso adelante y lleven su ciberseguridad al siguiente nivel.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) los ciberataques son considerados el segundo riesgo más preocupante que enfrentará el mundo de los negocios en los próximos diez años a nivel mundial. Esto reafirma la necesidad de que las personas responsables de la toma de decisiones en las empresas le den prioridad a la ciberseguridad.

La ciberseguridad no es un asunto exclusivo de los equipos de TI. Hoy más que nunca, es una prioridad que debe ser tratada en la sala de juntas de los Consejos Directivos. Las empresas deben ser diligentes y vigilantes. En los últimos meses, nuestra atención se ha centrado en las amenazas inmediatas pero si comenzamos a pensar a largo plazo y vemos más allá de la crisis que tenemos actualmente, podríamos tener un panorama más completo de los riesgos a los que nos enfrentamos, así como oportunidades que no estamos explorando y las soluciones que podríamos poner en marcha.

Sin embargo, para las juntas directivas la ciberseguridad puede parecer compleja y poco comprensible. En general, se considera como una medida de último momento y, casi siempre, solo como respuesta a un ciberataque. Los tecnicismos con los que se suelen abordar estos temas hacen que las juntas directivas no estén familiarizadas con la importancia de contar con medidas preventivas y planes de contingencia o continuidad de negocios ante dichas amenazas.

Publicado por El Heraldo de México, Alexandra Moguel, 11 de diciembre de 2020

La ciberseguridad en el comercio electrónico: urgente e importante

Cada vez más sofisticados, pacientes y sigilosos son los ciberataques. Frente a este escenario, una estrategia que detecte los riesgos de manera temprana y los elimine será la clave para mantener lo más fácil de perder: la confianza.r

El incremento de la apuesta por el comercio electrónico de una gran cantidad de empresas en México ha sido la respuesta urgente a permanecer vigentes en el mercado frente a un escenario de crisis por pandemia. Sin embargo, cubrir este sentido de urgencia sin otorgarle suficiente importancia a las consideraciones en materia de ciberseguridad, podría terminar con el negocio.

En este aspecto, consideremos que la inversión en ciberseguridad no debe estar basada en el presupuesto de un área de TI, tiene que basarse en un presupuesto de lo que vale el mismo negocio. Esto es, si el negocio que tengo en internet vale un millón de pesos, le debería destinar a ese rubro entre 5% y 8% de las ventas. Una vez que soy víctima del cibercrimen, muy probablemente tendré que invertir entre 20% y 25% para asegurar a mis clientes, productos y/o línea de producción. 

Las amenazas son constantes y variadas. Y la estrategia de ciberseguridad en todo momento debe ser capaz de encender alarmas cuando están iniciando los ataques. Consideremos que las agresiones son cada vez más sofisticadas, pacientes, pueden llegar por múltiples vías y ser muy sigilosas –las víctimas, en promedio, se percatan del ataque 200 días después de haber sucedido–. 

De frente a este contexto es importante partir de algunas acciones básicas, como la comunicación constante con empleados y clientes para que puedan detectar intentos de cibercrímenes. Otra acción básica es invitar a no utilizar la misma contraseña para diversos sistemas. Esto incrementa notablemente la probabilidad de comisión de un delito. Una tercera acción es emplear el doble factor de autenticación –esto es muy utilizado para acceder a las Aplicaciones de las instituciones bancarias–.

Los obstáculos que las empresas se suelen encontrar mientras ejecutan sus estrategias de ciberseguridad tampoco son poca cosa. Muchos empresarios encontrarán que la información relacionada que su equipo les hace llegar es muy técnica –unos entenderán en bits o bytes y los otros en dinero–. Las herramientas adquiridas puede que no estén alineadas con las necesidades del negocio, lo que deriva en desperdicio de recursos económicos y de talento. Considerar que las implementaciones en ciberseguridad pueden generar un Retorno de Inversión es darse un frentazo. Esta medición se da en términos de retorno de disminución de riesgos –podríamos decir que con determinada implementación reduje quizá 15% o 30% el riesgo de sufrir cierto ataque–.

Los desafíos son múltiples y es altamente factible que cualquier empresa pueda ser atacada, y la probabilidad de que el ataque sea victorioso, existe. Así que es importante invertir en una estrategia capaz de detectar riesgos y eliminarlos. Igual de notable es mantener la capacitación constante para que el tema no pierda importancia en la mente de empleados y clientes. Además de tener equipos robustos de trabajo especializados capaces de resolver lo urgente y lo importante. 

Subestimar la relevancia de una estrategia de ciberseguridad puede acabar con la confianza en segundos, después de todo ¿quién regresaría a un sitio donde sabe que le robaron su información? Nadie. Y esta es la confianza más difícil y la más costosa de recuperar. 

Publicado por Forbes México, 17 de noviembre de 2020

De emprendedor a emprendedor: 3 claves de ciberseguridad para tu empresa

El fundador de Delta Protect recomienda a los empresarios mexicanos hacer de la ciberseguridad parte de la cultura organizacional cotidiana.

En un mundo donde hay miles de millones de personas conectadas por medio de dispositivos móviles con poder de cómputo, capacidad de almacenamiento y acceso a datos, se abren las puertas a riesgos de ciberseguridad sin precedentes.

Y estos peligros –según Luis Trujillo Vázquez, fundador de Delta Protect, proyecto de servicios de ciberseguridad– se multiplican por tecnologías emergentes en las áreas de inteligencia artificial, robótica, internet de las cosas, vehículos autónomos, impresión 3D y biotecnología.

3 claves de ciberseguridad para empresas

Frente a esta vulnerabilidad, el emprendedor recomendó a los empresarios mexicanos hacer de la ciberseguridad parte de la cultura organizacional cotidiana a través de tres acciones concretas:

  1. Activar procesos dobles de autenticación de cuentas, en los cuales se solicita un segundo código, que se está cambiando constantemente, para poder acceder a plataformas como Facebook y LinkedIn, entre otras.
  • Establecer contraseñas complejas en todos los equipos de la empresa y, de ser factible, cambiarlas periódicamente, para aumentar el grado de protección contra hackers.
  • No proporcionar datos personales o corporativos cuando sean pedidos a través de sitios de internet, a menos de que se haya comprobado la seguridad de la solicitud.

Vulnerabilidad en época de crisis

En tiempos de crisis la vulnerabilidad aumenta. El especialista recordó que cuando Italia fue el país más afectado por Covid-19, el promedio de ciberataques en ese país incrementó de febrero a marzo casi cuatro veces, en comparación con el resto de las naciones.

“Los tiempos de crisis son tiempos de gloria para hackers, quienes no empatizan ni se ponen en los zapatos de nadie”, dijo en la conferencia virtual.

Por otra parte, señaló que la ocurrencia de acontecimientos organizados por instituciones internacionales son terreno propicio para hackeos de dispositivos electrónicos. En este sentido, auguró que “en el mundial de futbol de 2021 va a haber muchos ciberataques en torno a esa justa deportiva”.

Finalmente, Trujillo comentó que el futuro nos ha alcanzado, porque actualmente se han vuelto realidad todas esas historias de ciberataques de alcance global que apenas hace una década eran sólo argumento de películas de ciencia ficción.

Panorama de la ciberseguridad en México

Entrevista con Adriana García Cruz, nueva Country Manager de Forcepoint en México

Adriana García es una mujer mexicana dedicada, desde hace alrededor de 15 años, a la ciberseguridad. Desde mediados de agosto ocupa el cargo Country Manager de Forcepoint en México. En entrevista con Tech Bit nos habló sobre el estado de la seguridad informática en México y el mundo:

¿Qué tipo de ciberamenazas son más comunes?

En fechas recientes ya no es tan usual ver ataques masivos, sino que se han incrementado los ataques que van dirigidos a un sector específico. Los ataques masivos han caído en un 20%, mientras que los ataques dirigidos han crecido un 120%. 

Lo  anterior implica que hay mucha más inteligencia e investigación para saber a quién se quiere atacar, tal es el caso de los servidores de una empresa, por ejemplo. En un reporte emitido por la OEA recientemente, se estima que la pérdida para latinoamérica por la desconfianza en ciberseguridad es de 3 mil a 5 mil millones de dólares.

¿Qué ejemplos recientes hay de estos ataques?

Un ataque direccionado que causó mucho revuelo en recientes fechas fue el hackeo de las cuentas de Twitter. Fue un ataque muy bien planeado, de ingeniería social, a empleados de esta red social. Entonces, algo que estará ocurriendo en reiteradas ocasiones, más con el tema de Big Data e Inteligencia Artificial, es que el tipo de ataques masivos va a ir disminuyendo y creciendo los ataques específicos. 

¿Cuál es el objetivo de estos ataques?

Muchas de las ocasiones pensamos que los ataques están encaminados a conseguir dinero de manera inmediata. Pero, casi el 90% de los hackeos son para robar información. Esto se debe a que detrás de los datos hay valor. En el caso de la información industrial, por ejemplo, es la que tiene mucho valor, por ganar competitividad, es decir el principal motivador es obtener datos.

Otros tipos de ataques, que representan  el 7% u 8%, son referentes a obtener dinero de manera rápida. Y, un 2% que suele enfocarse en detener la operación de un cliente o empresa, pero son los menos. 

¿Esto se aceleró durante la pandemia?

En medio de la pandemia, con el home office y la educación en casa, hay mucho descontrol con el uso del internet. Es ahí en donde somos más vulnerables a ataques. Es por ello que es importante protegernos, antes teníamos un perímetro bien definido a través de las empresas y las redes VPN (redes privadas virtuales), pero ahora hay una conexión a cualquier red lo que vulnera más la seguridad de los usuarios y las empresas. 

Tenemos que tener conciencia de que nos puede pasar y no solo sea un ataque de índole económico sino de privacidad. La parte positiva de la pandemia fue la aceleración digital. No estábamos preparados pero, se reaccionó de manera muy pronta.  

¿Qué recomendaciones darías a las empresas? 

Buscar aliados estratégicos con herramientas que se integren para que el cliente le saque valor en términos financieros pero también operativos.

¿Están cambiando los objetivos de los ciberdelincuentes?

Sí. Un evento desafortunado, pero lamentablemente es algo que va a seguir pasando, es el ataque a instituciones como hospitales… la previsión es que las guerras en el futuro no serán de enfrentamientos cuerpo a cuerpo, sino guerras cibernéticas, donde puedan parar el abasto de agua, de insumos y de recursos básicos para el ser humano. 

En general, ¿qué acciones pueden tomar las personas para estar ciberseguras?

Siempre que hacemos operaciones financieras, de cualquier tipo, se deberían de hacer desde un dispositivo seguro. También es importante tener actualizados nuestros equipos con las versiones más recientes de los sistemas operativos, porque muchos de los hackers realizan ataques por medio de los errores que hay en las versiones anteriores.

Otro tema importante es habilitar la autenticación de doble factor al realizar operaciones, para asegurarse de que tú eres quien está realizando esa actividad. Además de no usar los mismos passwords en las diversas plataformas.

Por otro lado, hay algunos usuarios que utilizan la red de VPN que es realizar un túnel de cifrado para realizar alguna actividad financiera, con esto se logra una conexión segura. 

¿Crees que es suficiente la formación en México de profesionales en ciberseguridad?

En el tema de la academia, considero primordial el incluir la ciberseguridad desde la educación básica, para decirle a los niños la importancia de no entrar a sitios inseguros o abrir enlaces desconocidos, por ejemplo. 

Referente a las aulas universitarias, siento que hace falta más materias de ciberseguridad en la licenciatura. Ahora, cuando mucho dan un semestre la materia de seguridad informática, 

En la empresa tenemos el programa de becarios donde recibimos a jóvenes con ganas de aprender sobre seguridad, y a través de su pasantía obtienen herramientas de novedad para iniciar su vida laboral, porque como sabemos cada vez salen más ataques que hay que contrarrestarlos.

Publicado por El Universal, 10 de octubre de 2020.

Decisiones inteligentes: el rompecabezas de la ciberseguridad como centro

La primera amenaza proviene de varios actores del ecosistema empresarial, incluyendo empleados actuales y anteriores, la cadena de suministro de la organización, los proveedores y naturalmente los ciberdelincuentes o «hackers».

Ya es un supuesto que no se discute: la transformación digital llegó para quedarse. En la actualidad la apropiación indebida y las infracciones contra la Propiedad Intelectual (PI) se han convertido en un riesgo importante y creciente para las organizaciones, lo que se estima podría traducirse en pérdidas de hasta u$s1 billón al año a nivel mundial.La primera amenaza proviene de varios actores del ecosistema empresarial, incluyendo empleados actuales y anteriores, la cadena de suministro de la organización, los proveedores y naturalmente los ciberdelincuentes o “hackers”. Hay que considerar que los costos asociados a los litigios, daños y el robo de la propiedad intelectual pueden tener efectos devastadores.

Una preocupación central es el robo de secretos comerciales ya que una divulgación de estos podría conducir a que la empresa sufra considerables pérdidas adicionales. Esto sumado al acceso de altos ejecutivos a los secretos comerciales ha hecho que muchas firmas repiensen sus estructuras de ciberseguridad. Hoy 1 de cada 3 prefiere la protección, sin duda ratifica a los secretos comerciales en el centro de la escena.

Un segundo aspecto del rompecabezas cibernético son las Fusiones y Adquisiciones: estas registraron un importante incremento en los últimos años llegando al 96% en el periodo 2014-2017 a nivel global *. A pesar de este notable incremento, menos del 10% de las negociaciones a nivel mundial incluyen una debida diligencia especializada en ciberseguridad como parte del proceso de la negociación. En este sentido, concluyen que un tema como la ciberseguridad es mejor examinarlo después de finalizada la fusión. ¿Pero acaso se vislumbra el fin de una operatoria antes de empezar?

Como tercera arista entre tantas piezas, encontramos a los planes de pensión. Soluciones que contienen una gran cantidad de datos personales sumamente sensibles siendo éstos una tentadora puerta de entrada para los delincuentes digitales a grandes sumas de dinero. Como sucede con otras operaciones, para acceder a ellos se utilizan plataformas en línea y dispositivos móviles, muchos de ellos susceptibles a filtraciones. Existe una lamentable coincidencia de corporaciones a nivel mundial que depositan su confianza en la seguridad de estos planes que, dada la cantidad de datos y dinero en juego, es prioritario en el radar de monitoreo permanentemente.

En cuarto lugar, debemos considerar a los ejecutivos desempeñándose en roles de dirección. Muy a menudo resultan ser blanco de técnicas de ingeniería social comprometiendo sus cuentas de correo electrónico. Estos empleados son perseguidos por varias razones: influencia, valor reputacional y acceso a datos de interés o confidenciales. Por eso, las organizaciones deberían empezar a resguardar al equipo ejecutivo fuera de sus muros físicos y digitales. Una vez comprometido su perfil, el atacante podrá actuar “en nombre de” o llevar la amenaza cibernética a la organización.

Cómo si este listado fuese insuficiente, existe una quinta pieza del rompecabezas. Se trata de los delitos informáticos que siguen incrementándose a lo largo del mapa global. Sin ir más lejos, el robo, el fraude y la explotación de datos por internet fueron los responsables de u$s2.700 millones de pérdidas financieras en 2018 (*). En esta instancia no deberemos pasar por alto el ransomware que consiste en una forma de extorsión. Este tipo de ataques tuvo un aumento del 350% en 2018, con los costos globales de daños que se prevén alcancen los u$s20.000 millones en 2021, en lugar de los u$u11.500 millones registrados en 2019 (*).

Finalmente, el sexto hito es la corporación. La junta directiva es cada vez más responsable de la ciberseguridad. Las empresas se arriesgan a enfrentar demandas colectivas, multas reglamentarias y costos asociados con las investigaciones en respuesta a las filtraciones cibernéticas. Las empresas deciden qué rol tener: responsable o cómplices de una crónica anunciada.

Emparentadas como formas de riesgo empresarial, la seguridad cibernética y la responsabilidad corporativa confluyen impactando directamente en el balance general. Atentos a este foco, no sólo se pueden tomar medidas de forma proactiva y comprender en detalle el perfil de riesgo de cada organización, sino que hoy, con una adecuada evaluación, es posible orientar las decisiones de inversión. Ciberseguridad y balance: acaso dos caminos en direcciones opuestas… ¿qué dirección está dispuesto a tomar?

Publicado por Ámbito Economía, Franco Di Lucca, 05 de octubre de 2020.